domingo, 15 de noviembre de 2015

Nos estuvimos viendo algunos días de la siguiente semana, dándonos cuenta que éramos  almas gemelas, no tardamos mucho en pasear agarrados de la mano y en descubrir algún lugar oscuro para darnos el primer beso furtivo y también pude descubrir que no era un experto en estas materias por insinuaciones de ella y que con el tiempo pude aprender,  pues me resultaron harto placenteras sus recomendaciones de la manera de recibir sus labios y jugar al unisono con la lengua dentro de su boca que me transportaban al séptimo cielo no recuerdo momentos mas felices que los pasados en esos días con Erika y así pasaron los días los meses y que decir tiene que mi relación con ella todo era un idilio de pureza y candor pues para mi ella la mas sublime representación del amor puro y limpio sin un atisbo de atracción carnal solamente con mirarla a la cara me sentía completamente satisfecho, en los casi tres años que estuvimos juntos mis manos no osaron acariciar mas que sus preciosas mejillas de su rostro, la tenia totalmente idealizada y como a una diosa venerada

domingo, 8 de febrero de 2015

En el año 1940 corrían malos tiempos en Alemania para la familia Hauptman, compuesta por la pareja y una niña de escasos meses y tomaron la decisión de emigrar a algún país al oeste de Europa y al final recalaron en España, la niña era una preciosidad de criatura de cabellos rubios ojos marrones y una cara angelical pero con unas facciones algo duras que denotaban firmeza de carácter y firme voluntad. Cuando yo la conocí tendría alrededor de dieciséis años los mismos que yo tenia por aquel entonces y esto sucedió en el año 1960 eramos unos adolescentes embarcados en la pubertad.
        Por aquel entonces la juventud estaba muy influenciada por las películas que se proyectaban en España de adolescentes bailones que se reunían para ejercitar su pasatiempo favorito que era mover el esqueleto en los locales de reunión, en Madrid y concreta mente en el barrio de las Delicias los amigos de la calle Batalla de Brunete teníamos concertado el alquiler para los domingos por la tarde de un local o trastienda de la calle General Lacy en el cual montábamos nuestro pic-kau o taca discos y nos pasábamos la tarde bailando al ritmo de los autores mas famosos de la época cabe reseñar a Elvis Presley, con sus rocan-rol y los interpretes de boleros como Domenico Moduño, Perez Prado,Lucho Gatica con aquel inolvidable, Reloj no marques las horas que me siento enloquecer, ella se irá para siempre cuando amanezca otra vez, que embelesaba a las parejas de ternura y cariño en ese abrazo ceñido que facilitaba la unión de los danzantes.,ni que decir tiene que por el precio que teníamos que abonar por pasar la tarde del domingo iba incluido un barreño lleno de limonada o cad de frutas muy fresquito que nos hacia aliviar los calentones que nos dábamos tanto a nosotros como a las féminas y entre furtivas caricias y achuchones pasábamos el tiempo festivo.
             Fue en unos de esos días que apareció Erika acompañada de otra amiga, una morenaza de pechos exuberantes y una simpatía desbordante, venían acompañadas con uno de nuestros amigos asiduo a estas reuniones y también integrante del equipo de fútbol del barrio, cuando la vi franquear la puerta del local me quedé prendado de ella, bailamos varias piezas y al finalizar la tarde quedamos citados para vernos entre semana.
       

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